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domingo, 30 de noviembre de 2014

Mundial Brasil 2014: Stephen Keshi


Recordar la edad de oro de Nigeria en los mundiales ha de llevar, de forma indudable, a Estados Unidos 94 y Francia 98. Las águilas capitulaban en los octavos de final, dejando volar sobre las alas de sus particular símbolo el sueño de alzarse como campeona pero tras de sí quedaba la estela de un combinado cuyo juego no dejó indiferente a nadie. Esa es a día de hoy la gran referencia del combinado nigeriano y ese es hoy el gran objetivo de Stephen Keshi, su seleccionador, que no pone límites a los suyos.

Genio y figura


“Yo no estoy en contra de los entrenadores blancos en África porque he trabajado con entrenadores blancos. En lo que yo no estoy de acuerdo es en llevar a un entrenador mediocre, un entrenador carpintero de Europa y que me digan que es mejor que yo. Yo no aceptaré eso”. La aseveración es una clara exposición de lo que exhibe la persona de Stephen Keshi. Curado de espantos ante la polémica y vacunado frente a la controversia, al técnico nigeriano no le faltan galones para mostrarse tan seguro en sentencias de este tipo; y es que si si el nombre de Keshino dice gran cosa más allá de las fronteras africanas, en su tierra, el actual seleccionador de Nigeria es todo un ídolo, una leyenda; no en vano es la única persona, junto al ya fallecido exfutbolista egipcio Mahmoud El-Gohary, que ha ganado la Copa Africana de Naciones como jugador y como entrenador. Además, Keshi ha estado presente en las tres que ha conquistado su país. Fue, también, capitán de la primera selección nigeriana que tomó parte en unMundial, el de Estados Unidos 94 en la época más gloriosa de Nigeria.

Para muchos, Keshi es un especialista en clasificar a selecciones para grandes citas en las que luego caen


Stephen Keshi es, pues, uno de esos hombres que no pasa inadvertido, uno de esos entrenadores cuya llegada a nuevos vestuarios lleva tras de sí una pequeña revolución. Para algunos, el nigeriano es un auténtico especialista en clasificar a equipos para grandes citas en las que luego, todas las expectativas generadas a base de buen fútbol y sobre todo de buenos resultados, se derrumban. De esto puede darse buena fe a día de hoy, ya que Keshi ha dirigido, nada menos que a tres selecciones nacionales: Togo, Mali y Nigeria, con trayectorias similares en todas ellas, logrando clasificaciones históricas pero sin rematar el trabajo em la disputa de campeonatos en los que luego estos combinados han desarrollado papeles más bien discretos.

Tal y como se señalaba anteriormente no es difícil deducir que el principio fundamental para Keshi, sobre el terreno de juego y fuera de él, es la frontalidad; lo directo. Relegando la estética a un plano secundario, su llegada a la selección deTogo hizo dar un cambio radical al combinado africano en todos los aspectos: modificó el dibujo, las convocatorias y el juego de un equipo que empezó no destacando precisamente por la belleza de su fútbol pero sí por la consecución de unos resultados que llevaron a Togo a clasificarse por primera vez para unMundial (el de Alemania), que los togoleses ya no disputarían con él en el banquillo, tras el fiasco sufrido en la Copa de África 2006. Mucho más discreto fue su papel con Mali, donde además fue despedido por "comportamiento poco profesional", unas duras palabras que nunca recibieron mayor aclaración.

Fiel a sus orígenes y revolucionario


Su llegada a Nigeria de nuevo supuso una pequeña revolución para su combinado natal. En una selección compuesta eminanentemente por futbolistas militantes en ligas europeas, Keshi fulminó este principio y empezó a dar confianza a jugadores afincados en el campeonato local, un aspecto que le supuso una lluvia de críticas feroces desde aficionados y medios de comunicación; tal fue la revolución de Keshique del primer once alineado en el Mundial de 2010 al primer once que puso en liza en la Copa de África de 2013 sólo repitieron dos jugadores -el guardameta, entre ellos-. A pesar de las críticas, el nigeriano se alzó vencedor de la competición y, "Keshi, en estado puro", abandonó su puesto harto de todo cuanto había tenido que leer y escuchar. Sin embargo, de nuevo en su más pura esencia, regresaba un día después, reconsiderando su decisión.

"Nigeria puede ganar el Mundial; los que lo ganan no tienen dos cabezas"

Formado en Saint Finbarrs College Football Academy, de Lagos, como lateral derecho, Keshi es una clara muestra de que quien no olvida sus raíces adquiere un éxito de gran solidez, el que tiene los pies en el suelo y la memoria firme para aprender de los errores cometidos y atreverse a intentarlo. De ahí, el técnico nigeriano sigue dibujando sobre la selección nacional de Nigeria aquel fantasioso 1-4-2-4 que caracterizase el fútbol de aquellos niños africanos, conscientes de sus limitaciones pero abiertos a soñar con lo imposible. "Nigeria puede ganar el Mundial; los que lo ganan no tienen dos cabezas", aludía el seleccionador, convencido de que, desde el inicio, las posibilidades de unos y otros son las mismas. Para muchos, la afirmación es algo utópica; para Keshi, gran conocedor de todos y cada uno de los jugadores que conforman su plantilla, la que batallará por desarrollar el mejor papel posible en el Mundial de Brasil, es una posibilidad con tanta viabilidad como para cualquier otro combinado.

Antes el equipo que la individualidad. Otro de los principios inamovibles del técnico nigeriano, que en la convocatoria para la próxima cita mundialista, ha rejuvenencido la edad media de su equipo, volviendo a depositar la confianza en jugadores que, si bien no están tan curtidos como otros, sí viajan en volandas de una ilusión capaz de mover montañas; una fórmula que ya le funcionase en la última Copa de Africa de Naciones cuando sólo seis jugadores podían considerarse consolidados, mientras que el resto era un grupo de jóvenes hambrientos de éxito. Ante las dudas y recelos que generan las decisiones drásticas de Keshi, el gran carisma y la fuerte personalidad del nigeriano para defender sus ideas se alzan como mejores avales de un hombre que no pone límite a los suyos ni tampoco a su ambición.

Mundial Brasil 2014: Victor Moses (Nigeria)


Víctor Moses conglomera en sí mismo la deliciosa fusión entre el sobrio fútbol inglés y la magia nigeriana del balompié; no en vano, el futbolista nació en Kaduna (Nigeria), el 12 de octubre de 1990, donde vivió hasta los 11 años y ostenta también la nacionalidad inglesa. A las islas, no obstante, no le llevó algo insignificante y es que la historia que se esconde detrás del tímido jugador nigeriano resulta tan escalofriante como admiración genera hacia su persona: el asesinato de sus padres en la ola de violencia que sacudió su país en 2002 le obligó a abandonar Nigeria y dejar atrás toda su vida, su historia. No obstante, el mayor homenaje de Moses hacia todo aquello sería, precisamente, construir un camino de esperanza, sueños y superación hacia adelante.

Su trampolín en el fútbol de élite fue el Crystal Palace


El balón, que siempre había sido su fiel compañero en los momentos de felicidad de aquel niño que soñaba fútbol, se convirtió también en su válvula de escape enInglaterra, donde una familia le acogió y cuidó de él. En lo que al fútbol de élite se refiere, Moses ha desarrollado la totalidad de su carrera en territorio inglés, ostentando su particular trampolín en el Crystal Palace, donde disputó 64 partidos y anotó 11 goles en sus dos campañas allí -antes había asombrado en sus categorías inferiores-. El número deja a las claras que la faceta goleadora, pese a ser un hombre ofensivo, no es su mayor fuerte, a pesar de lo cual sus numerosas virtudes sobre un terreno de juego, relegan a un plano secundario ese hándicap, que no le ha impedido triunfar en los equipos en los que ha jugado.

Responde a la denominación de lo que se llama 'puñal' por la banda


Siempre del mismo modo, bajo el mismo procedimiento. La labor que no pasa inadvertida para sus entrenadores aunque sí pueda hacerlo para la mayoría de aficionados, que centran su atención en focos más llamativos o mediáticos. Moses aterrizaba en el Wigan, donde militaría tres campañas, poniendo en liza el mismo 'modus operandi' que le había hecho brillar en el Crystal Palace: trabajo silencioso, brega y una calidad mucho más llamativa de lo que algunos creerían inicialmente. Centrando su labor por banda derecha, Víctor Moses responde a la definición de lo que ha dado en llamrse 'puñal'. El gol no es su fuerte pero sí lo es la velocidad, el potencial físico y la verticalidad que le convierten en un extremo incisivo por su banda, la diestra, si bien su polivalencia le permite moverse también por la zurda.

Sus recursos, además, le dan para escoger la mejor opción a la hora de encarar la meta rival. Su endiablado sprint le concede una gran facilidad para llegar hasta las inmediaciones del área adversaria sin que nadie en su camino sea capaz de detenerle, al mismo tiempo que también muestra una gran soltura recortando para enviar un centro al área. A pesar de quedar claro que la faceta anotadora no es la que más le caracteriza, Moses no rehuye de la entrada a portería por el interior para sacarse un disparo que pruebe fortuna; y es que su descaro en ataque le hace capaz de romper partidos él solo.

A pesar de no arrancar como titular en el Wigan, su excelso trabajo le labraron un hueco que le catapultaría, posteriormente, al Chelsea inglés y después, a su club actual, el Liverpool. No sorprende la imparable progresión de un futbolista que ha hecho del trabajo serio y silencioso su marca de identidad. Moses supo hacer de sus circunstancias motivación, de sus desgracias, un objetivo a honrar, a homenajear y su triunfo como futbolista es una más que justa recompensa por todo cuando de pequeño hubo de sufrir.

Internacional con todas las inferiores de Inglaterra, eligió Nigeria para la Absoluta


Internacional con todas las categorías inferiores de Inglaterra, parte de ese homenaje a su pasado por el que Víctor Moses se levanta cada día para luchar y seguir progresando, le hicieron elegir decididamente a la selección nigeriana cuando el momento de dar el salto a la absoluta había llegado. Nueve partidos y cuatro goles que ya le han servido en su combinado nacional para alzarse como campeón de la Copa Africana de Naciones.

Mundial Brasil 2014: Emmanuel Emenike (Nigeria)


El fútbol actual lleva implícita esa curiosa mezcla entre el glamour de un mundo rodeado de lujo, dinero y grandes oportunidades y la magia y esencia de sus orígenes. En algunos futbolistas, además, esa paradoja se acentúa más observando que sus países de origen son tierras caracterizadas, muchas veces, por la dureza en las condiciones de vida y la pobreza que les rodea. Pocos jugadores nigerianos pueden decir que desconocen lo que es la penuria o que el triunfo en el mundo del fútbol no les permita una comparativa con un modo de vida mucho más duro y complicado.

Caminaba descalzo durante una hora y media para llegar a sus entrenamientos


Emmanuel Emenike (Otuocha -Nigeria-, 10 de mayo de 1987) es hoy un gran jugador que ha dejado su impronta en numerosos clubes a lo largo de su carrera pero, como muchos de sus compatriotas, sabe perfectamente lo que dejó atrás para ello. Caminatas de una hora y media descalzo para acudir a los entrenamientos de un equipo, elDelta Force africano, del que no percibía ni una moneda, dan buena cuenta de su amor por el fútbol y el total convencimiento en dedicarse a ello.

El futbolista del Fenerbahce hizo vivir al equipo africano una de sus etapas doradas; tras ello, jugó en Sudáfrica durante dos campañas más, concretamente en el Mpumalanga Black Aces y FC Cape Town, logrando al fin su sueño de dar el salto al fútbol europeo. El Kardemir Karabukspor es lo que él mismo define como un punto de inflexión en su carrera, un trampolín que le llevó al Fenerbahce turco del que Emenike se enamoró. Allí, el nigeriano experimentó su eclosión como goleador, poniendo en uso sus cualidadespara ello, que no son pocas. No obstante, un problema jurídico al verse involucrado en una trama de amaño de partidos, obligó al club otomano a venderle y recaló entonces en el Spartak de Moscú. Con el club ruso se convirtió en el segundo goleador del campeonato, donde además batió el record de rapidez al anotar un gol (10 segundos). En el club ruso recibió la llamada de Nigeria por vez primera en 2011.

La alegría del Fenerbahce


Desestimados los cargos contra él por falta de evidencias, Emenike regresó alFenerbahce para concluir lo que él consideraba una historia interrumpida. Su idilio con el gol prosiguió en volandas de unas cualidades inigualables, con la que el nigeriano suple sus carencias. Habilidoso con el balón en los pies, sus goles han sido determinantes en muchos momentos, tanto para sus equipos como para el combinado nacional. Después de 21 participaciones con Nigeria, ya ha dejado sunombre en la historia del combinado nacional africano, pues en la última Copa Africana de Naciones, Emenike se erigía como máximo goleador, merced de sus cuatro tantos anotados, goles que le sirvieron a las águilas para alzarse con el título.

Ideye: "Tengo problemas para jugar a mi nivel con la selección cuando lo hago sin Emenike"

Tal es su aportación al colectivo que el jugadorBrown Ideye, manifestaba en su día:"Tengo problemas para jugar a mi nivel con la selección cuando no lo hago al lado de Emenike". Y es que sus equipos siempre notan su ausencia y su presencia. No en vano su experiencia y veteranía le conceden todos los recursos necesarios para explotar lo mejor de sí, que no es poco: Su potencia física es una de las características más llamativas deEmenike; no son pocos los elogios que acapara la potencia de la que dispone en su tren inferior.

Arrebatarle el balón es prácticamente imposible, sobre todo cuando lo protege de espaldas a la portería. Esa misma potencia y fortaleza física le otorgan una gran ventaja en el cuerpo a cuerpo, donde los zagueros tienen todas las de perder ante él. Todo ello le sirve para suplir su falta de velocidad, a pesar de la cual no posee una mala zancada; tanto así, que en carrera resulta más que complicado arrebatarle el cuero. Futbolista eminentemente diestro, posee también un gran disparo a larga distncia aunque en las cortas tampoco esconde su capacidad para finalizar los mano a mano con el portero con una sutil técnica que le ayudan a poner su rúbrica en los goles.

Su gran hándicap, probablemente, son las recurrentes lesiones


Su único hándicap, probablemente, reside en la recurrencia con la que cae en lesiones que le han apartado muchas veces de los partidos de sus equipos y selección. No estar al 100% físicamente es lo único que parece capaz de minar su humor, siempre con una sonrisa en la boca en una forma sencilla de transmitir su propia alegría al terreno de juego. Quizás por esta razón, su peso en la selección de Nigeriahaya perdido algo de relevancia en las últimas convocatorias; Keshi tampoco se ha cortado a la hora de afirmar que sólo contará con los jugadores que mejor estén encada momento, aunque ello sea en detrimento de grandes nombres que lo dan todo en su mejor estado de forma pero que pueden mermar el rendimiento del colectivo si están tocados. 21 internacionalidades con Nigeria, no han sido pocos los goles importantes que ha anotado para las águilas, como por ejemplo el que puso por delante a Nigeria en la serie de clasificación para el Mundial de Brasil 2014, así como el gol que la hizo pasar de ronda.

Emenike llega en buen estado en esta ocasión y con muchas ganas de dar un golpe de autoridad sobre la mesa y contribuir a una nueva edad dorada conNigeria de la mano de un Keshi, que si bien se muestra implacable a la hora de atender a los nombres por encima de los hombres, sí cuenta con él y con su experiencia, así como con sus goles para llevar a Nigeria lo más lejos posible.

Mundial Brasil 2014: John Obi Mikel (Nigeria)


Técnica, calidad, visión de juego, sacrificio y entrega. Una mezcla de recursos prácticamente utópica para un futbolista y al mismo tiempo, cualidades todas ellas que convergen en la figura de John Obi Mikel. Como suele suceder con los grandes genios del balón, estos no tardan en destacar sobre su particular firmamento, reclamando atención con una luz propia que, de forma inevitable, acapara los focos para propios y extraños. John Obi Mikel es, probablemente, único en muchos aspectos pero en este en concreto no fue una excepción y así, el futbolista nigeriano fue precoz en la exhibición de unas cualidades y atributos que le llamaban a convertirse en una de las grandes joyas del futbol africano, pura esencia de su país, Nigeria, esperanzada en un pronto renacimiento de la mano de futbolistas como Mikel.

Reconversión con 'Mou'


José Mourinho supo reposicionarle a su llegada al Chelsea tras un controvertido fichaje y convertirle de atacante a mediocampista defensivo, explotando su capacidad de trabajo y su sacrificio sobre el terreno de juego para hacer de él un gran recuperador de balones, transformándose en el primero parapeto antes de la zaga. A pesar de la voluntad de Mourinho, sin embargo, Mikel no está exento de algunos detractores que no ven en él el futbolista que el técnico portugués trataba de conseguir. En defensa, John Obi Mikel es para muchos un jugador al que le cuesta ofrecer ese plus de brega en tareas defensivas. En su selección, por contra, sí suele jugar más adelantado y como un jugador más ofensivo, si bien ahí también adolece de abusar de los pases en corto y ser un jugador extremadamente posicional. Hándicaps que, no obstante, precen insuficientes para pesar más que sus virtudes, que no son pocas y que han explotado en el conjunto inglés de Londres durante las ocho campañas que lleva militando allí: desde entonces, 249 partidos y multitud de títulos.

Hace de la labor más ingrata algo elegante y curtido


Como ya se señalaba al principio, la pronta llamada de atención que propiciaron las virtudes futbolísticas no convertían a Obi Mikel en ninguna excepción: los grandes jugadores destacan pronto pero ese es, probablemente, uno de los pocos aspectos que no diferencian al nigeriano del resto de grandes futbolistas. Sí lo hace en su forma de entender el juego y es que, paradógicamente, lo que muchos le recriminan es lo que hace que otros le ensalcen: John Obi Mikelno es ese futbolista de brega y poca estética que acomete la destrucción del juego rival a base de brusquedades o ese trabajo de sala de máquinas que dista mucho de la magia con la que se mueven otros grandes del balompié. Permantentemente bien posicionado sobre el terreno de juego y con gran dificultad para perder la colocación, pocas veces necesita hacer uso de un gran derroche físico, al tiempo que hace de la labor más ingrata algo elegante y curtido con movimientos sutiles y caracterizados por la gracilidad.

Mikel es, habitualmente, la primera pieza en el juego defensivo y también la primera en el engranaje ofensivo de su equipo. Su buena técnica y visión de juego, si bien no son las facetas más destacabales de su fútbol, sí le confieren cierta facilidad para llevar a cabo esta labor. Jugador pausado y frío, recibe, observa y elige la mejor opción, arriesgando el balón en pocas ocasiones y optando siempre por un fútbol de toque y asociación en una salida del cuero ordenada y sin precipitación.

Se perdió el Mundial de Sudáfrica por una lesión


Nueve títulos con el Chelsea a los que se suma una Copa Africana de Naciones con su combinado nacional. Y es que el papel de John Obi Mikel con su selección es igual de importante y trascendental que el que desarrolla en el Chelsea. 37 internacionalidades lo confirman. Además, esteMundial de Brasil será especial para el futbolista nigeriano, que se perdía el deSudáfrica 2010 por una lesión de rodilla y que vive la Copa del Mundo como ese gran escaparate en el que exhibir su ya acontecida explosión como jugador de forma global. A buen seguro, el papel que desarrolle John Obi Mikel tendrá mucho que ver en el que lleve a cabo la propia Nigeria.